Por David Alma, Herbolario en Herboristeria Plaza Real en Lorca
Bienvenidos a otro artículo dedicado a la fitoterapia, en el que vamos a hablar de las mieles más demandadas y sus propiedades medicinales. En un herbolario, la miel es uno de los productos que no puede faltar por los beneficios que aporta a nuestra salud. Los antiguos egipcios llamaban a la miel el elixir de la vida. ¡Y no se equivocaban!. Por eso, sus cualidades curativas y aporte energético es incuestionable y numerosos estudios a través de la historia de la ciencia avalan a este liquido viscoso y dulce como fuente de nutrientes saludables.
La miel es el fluido que producen las abejas obtenido del néctar de las flores. La abeja al recolectar el polen, lo trasforma en su buche en un liquido viscoso y de sabor dulce que mezcla con su propia saliva y posteriormente lo almacena en las celdillas de los panales, en donde madura. Las características de la planta donde la abeja ha recolectado el néctar imprime a este fluido unas características que lo definen tanto terapéuticamente como en su aspecto físico (color, aroma, cristalización…).
Lo más destacable de la miel es su alta concentración de azúcar, capaz de matar bacterias por lisis osmótica. Atendiendo a la composición química, hayamos agua, fructosa, glucosa, sacarosa, maltosa, proteínas y aminoácidos; y en función de la planta de origen: vitaminas y minerales diversos. Los más frecuentes son: calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, zinc, fosforo y potasio. En cuanto a las vitaminas abundan las del grupo B, la C, D y E. entre otros nutrientes como ácidos orgánicos y antioxidantes. Debido a su alto contenido en azucares simples de asimilación rápida, es uno de los tónicos energéticos más importantes de los que disponemos en el planeta. La miel esta considerada hoy en día como un alimento privilegiado para la infancia. La OMS, recomienda su inclusión en la dieta diaria, ya que suple carencias de la dieta cotidiana. En los biberones de los bebes, se recomienda endulzar la leche con miel ya que, apuntan los últimos estudios que este aporte estimula el correcto crecimiento de huesos, músculos y órganos además de reforzar el sistema inmunitario, haciéndolo más resistente ante futuras infecciones. En materia deportiva, todos los estudios favorecen la inclusión de la miel como el aporte energético más eficaz por su absorción rápida y duradera en cuanto al consumo metabólico de energía que el cuerpo demanda. En líneas generales, podemos afirmar que la miel tiene las siguientes propiedades terapéuticas: antibiótica, antinflamatoria, energética, antianémica, reconstituyente, cardiotónica, analgésica, sedante, digestiva, laxante, antiséptica, fungicida, cicatrizante externa e interna, expectorante, reparadora del sistema inmunitario.
La miel esta indiscutiblemente asociada a otros productos derivados de la abeja como son la cera, la jalea real y el Propoleo; pero la miel, independientemente del consumo humano y terapéutico, tiene también otras aplicaciones como agente cosmético desde épocas remotas hasta nuestros días.
La apicultura es el proceso de explotación de los panales de la colmena. Las mieles son muy diferentes en función de la región donde son recolectadas debido a su origen botánico. De esta manera, puede haber distintos tipos de mieles atendiendo a si es multifloral o monofloral. Hablar de productores mundiales en mieles es algo complejo pero si que podemos afirmar que los mayores países productores y exportadores del mercado son China, Argentina, España, México, Canadá, Hungría y Australia.
La universalidad de este producto hace que todas las culturas lo hayan utilizado con distintos fines. Repasando curiosidades de historia hay que decir que no se sabe bien en que momento la miel fue descubierta por el hombre pero si sabemos que su existencia es anterior a este. En la cueva de la Araña en Bicorp (Valencia), una pintura rupestre del mesolítico (8000 a 6000 a.C.) representa a un recolector de miel en un panal arbóreo. El mundo antiguo y mitológico, la cataloga como el mejor elixir concedido por los dioses y la naturaleza al ser humano. Los Egipcios creían que el origen de la miel provenía de las lágrimas del Dios Ra y ya la usaban con fines comerciales. El papiro de Ebers (1500 a.C.) recoge recetas medicinales y usos cosméticos con la miel como ingrediente principal. En las sagradas escrituras se nombra repetidamente la miel desde el Génesis hasta el Cantar de los Cantares. La antigua Mesopotamia era conocida como la tierra de la miel y el olivo. En la población de Nímrud, existe un bajo relieve que muestra a Assov, Dios alado de las Cosechas, llevando en su mano izquierda una cesta llena de polen de datilera. La Ilíada de Homero, nos habla de este néctar como el alimento que confería inmortalidad a los Dioses. Los griegos solían comerla junto con las uvas. Pitágoras, Hipócrates y Aristóteles eran fervientes defensores de las propiedades beneficiosas de la miel. Deportivamente, los atletas griegos la usaban como energético y reconstituyente antes y después de los entrenamientos. La Roma antigua la incorporaba como parte de la alimentación y la medicina; Plinio el Viejo la calificaba de medicamento mientras que, Claudio Galeno elaboró formulas magistrales con la miel como ingrediente básico hasta para casos de envenenamiento.
Otros ejemplos históricos destacables con la miel como protagonista son el traslado del cadáver de Alejandro Magno de Babilonia hasta Alejandría sumergido en miel para conservar su cuerpo intacto y evitar su descomposición; al igual que Agesilao II, Rey de Esparta, desde Egipto hasta su ciudad natal. En la Edad Media, la Santa Hermandad Vieja de Toledo del s. XIII, que era una poderosa organización de carácter militar donde todos los hermanos eran apicultores, ejercían su actividad recolectora en los montes expuestos al asalto de peligrosos bandidos. En el Reino de Granada, Al-Andalus, la miel era una excelente fuente de ingresos como se recoge en diversos documentos históricos. En el Corán, se habla de la miel como un río incorruptible del paraíso musulmán. Avícena (980-1037), autor árabe de la obra Cánones de la Medicina, afirma que la miel es el “elixir de la eterna juventud”. En la cultura hindú, Susruta (XIV a.C.) diferenciaba ocho variedades de miel en función de su facultad medicinal. Y por último en la cultura Rusa hay manuscritos que cuentan en una canción épica que uno de sus héroes, IIlió Múroments, fue curado de una parálisis tomando una bebida hecha con miel.
Antes de concluir hay que decir que la importancia de las abejas para la supervivencia del ser humano en la tierra es aún a objeto de debate. El científico Albert Einstein afirmó: “si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre solo le quedarían unos pocos años de vida”. Esta afirmación hace referencia a que uno de los agentes o seres vivos que más intervienen en la polinización es la abeja, sin esta especie, la reproducción de plantas en el ecosistema se vería seriamente comprometida. Así que no solamente en este artículo hemos de destacar la importancia de la miel o sus derivados sino la de sus productores como guardianes o eslabones indispensables en ejecutar el proceso cíclico de renovar los ecosistemas y mantener la biodiversidad.
Estas son algunas de las mieles más destacables del planeta en función de su rareza o demanda en el mercado:
Esta página web ha sido creada con Jimdo. ¡Regístrate ahora gratis en https://es.jimdo.com!